May 8 2020
La importanciaa de hacer un test rápido de IgG cuando sospechamos que el potro que nos ha nacido, podría tener alguna inmunodeficiencia, como resultado de una lactancia prematura, lactancia deficiente, malabsorción, placentitis o niveles bajos de igG en el calostro de la madre. Lo ideal sería hacerle esta prueba entre las 12 y las 24 horas de edad, y después de que hayamos visto al potro mamar.
Los potros nacen sin inmunoglobulinas (Ig) y deben recibir anticuerpos adecuados del calostro de la yegua. La IgG es la inmunoglobulina más importante, y el consumo suficiente se denomina transferencia pasiva de IgG. Hasta un 20% de los potros recién nacidos experimentan un fracaso parcial o total de la transferencia pasiva de IgG. Estos animales tienen un alto riesgo de infección y de enfermedad grave o incluso la muerte.
Conocer estos niveles bajos de IgG cuanto antes en el potro será vital para el inicio temprano del tratamiento de potros inmunodeficientes.
 Un nivel adecuado de IgG es de 800 mg/dL de IgG o más. Los niveles inferiores a 400 mg/dL indican una transferencia pasiva inadecuada. IgG debe ser complementado en potros con menos de 400 mg/dL.
En nuestro caso que exponemos en el video le estamos realizando la prueba a un potro recién nacido y que la madre sufrió una placentitis, y sospechamos que por este motivo el potro lo haya recibido los niveles adecuados en el calostro de la yegua.
Finalizado el test salimos de dudas, el resultado ha sido 800 mg/dL de IgG, estamos aunque un potro sano y bien encalostrado.